Saber vivir en comunidad

¡Saber convivir! En todo ámbito en el que nos desenvolvemos estamos rodeados de personas y con ello, nos sumergimos en un universo de ideas, opiniones y formas de pensar. Desde nuestra familia, pasando por compañeros de trabajo, vecinos y amigos, nos damos cuenta que todos tienen maneras diferentes de vivir y en su espacio se desenvuelven de acuerdo a las reglas, principios o valores que se han establecido individualmente.

¿Pero qué pasa cuando nos toca involucrarnos en decisiones colectivas para avanzar por un bien común?

Muchos de los conflictos que se viven a nivel social van más allá de un factor político o económico, privando la falta de moral dentro de una cultura donde no existe el valor de la convivencia y donde toma protagonismo el beneficio independiente sin importar lo que nos rodea.

Es eso lo que ya conocemos como la pérdida de valores y es ahí donde debemos detenernos y analizar el espacio en el que nos desarrollamos, ya que sin duda, para construir un mejor entorno debemos empezar por escuchar, tolerar y respetar las opiniones de los demás, a fin de buscar soluciones que nos puedan favorecer en conjunto.

Vivir en comunidad es el fruto de un convenio entre personas que se desarrollan en un espacio y tiempo determinado; es ahí donde se fundamentan los valores compartidos entre la mayoría de sus integrantes, estableciendo costumbres y creencias comunes a fin de buscar que prevalezca la subsistencia apropiada para el bien de todos.

convivir

Pero cuando no se llegan a acuerdos es básicamente por una falta de comunicación, y es entonces cuando comenzamos a ver a esas comunidades afectadas y desorganizadas, guiadas por antivalores como los gritos e insultos, formas de vida alejadas de los buenos modales, incumplimiento de las responsabilidades económicas, irrespeto a las normas internas, y todo esto conlleva a malos tratos.

No cabe la menor duda que las sociedades exitosas son las que dan prioridad a la cultura de valores; sólo basta con dirigir nuestra mirada en comunidades que van en vía de crecimiento y notaremos que en ellas reina el respeto como fundamento primordial, se exhibe la decencia en el comportamiento, la responsabilidad en las tareas y funciones, el cumplimiento de los acuerdos comunes, la participación como forma de evolución colectiva, pero sobre todo, la educación en las nuevas generaciones, apoyada en la construcción de principios y buenas actitudes.

Recuerda que puedes interactuar con nosotros; haz valer las buenas acciones y únete a esta cultura en positivo siguiendo nuestra cuenta en Instagram y Twitter: @hablemosvalores

Alejandro Marcano

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