Por Rosemarie Urriera

En ésta oportunidad quiero hablarles de un tema que nos afecta a todos por igual, sin importar la edad, el género, religión, nacionalidad o raza: el estrés. Se ha vuelto incluso una palabra muy común para denominar o justificar frustraciones, incomodidades, contrariedades, etc. Y la gran verdad es que la gran mayoría de las personas no tiene idea de qué es el estrés, qué tipos de estrés existen, e incluso, cómo manejarlo cuando se va de nuestras manos, pero repiten constantemente estoy estresado”.

Acá aclararé algunos puntos para que sepas cuándo estás bajo una situación de estrés realmente, qué tipo de estrés padeces y cómo contrarrestar sus efectos nocivos.

Algunas personas consideran que el estrés en general es negativo, sin embargo, la realidad es que no. Lo que sí es verdad, es que la sociedad que vive en ansiedad constante por los diversos tipos de crisis y la prisa de querer alcanzar el éxito de forma rápida, nos muestra repetidamente el peor lado del estrés.

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Para desmentir este tabú, les informo que existe un tipo de estrés que puede ser positivo, recibe el nombre de eustrés; se trata de una sensación adaptativa, es decir, ante un cambio, el individuo se esfuerza por afrontar el reto que se le presenta, siendo así, tanto la mente como el cuerpo se adaptan a esto y se experimentan emociones agradables ante el proceso. Es un estrés definitivamente estimulante y motivador, que poco o nada tiene que ver con el distrés, que únicamente nos produce malestar, angustia y agobio. El eustrés aumenta la vitalidad y la energía, mejora nuestra salud, está emparentado con la creatividad, la imaginación y con el talento.

El eustrés florece, básicamente, en la medida en que cualquier persona salga de su área de confort, dejar esta zona de seguridad voluntariamente para experimentar y conocerse más a sí mismo es positivo, ya que se tiene la capacidad de indagar nuevos terrenos desde otro punto de vista emocional.

Por otro lado, está el distrés, es el tipo de estrés que nos perjudica de alguna manera y aprender a controlar en nuestra vida, simplemente porque no crea ningún bien en nuestro día a día. Es el que consideramos estrés habitualmente, el que sufrimos cuando decimos “¡estoy estresado!“. Sin duda en algunos momentos de nuestras vidas tendremos este tipo de estrés, pero estaremos mucho más estables emocional y físicamente si conseguimos disminuir y controlar esos momentos, ser conscientes de que este tipo de estrés no nos beneficia y sólo empeora nuestras condiciones de vida.

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Existen 3 tipos de distrés y todos estamos propensos a sufrirlos en determinadas situaciones:

 

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Con toda esta información ya sabrán cuando estén bajo alguno de estos tipos de estrés, lo podrán identificar y tomar las riendas de la situación. Les dejo unos consejos y tips para mejorar su estabilidad y no ser tan propensos al distrés y sus tipos más severos como lo es el agudo episódico o el crónico:

 

Nahoby Oropeza
Author: Nahoby Oropeza